miércoles, 26 de marzo de 2014

Oda a Edu

Si Eduardo tiene tres hermanas, Ana, Anastasia y Analía, pregunta, ¿cuál de sus hermanas lo quiere más? y al lado, justifique. Pueden empezar.
La respuesta es fácil, yo lo quiero más. Si fuese por Anastasia y Analía, la infancia de Edu hubiese sido un garrón. Decí que estuve ahí para darle una mano, porque ellas han sido siempre re conchudas con el pobre Edu, en especial cuando él estaba entrando en la pubertad.
Bueno, también él, siempre tan boludo. O sea, con cariño lo digo, él sabe que yo lo quiero, pero bueno, a veces una lo miraba y decía: Ay, dios, ¿cómo podés dejarte boludear así? Te digo, eran todos los compañeros tomándolo de punto a él. Que pasame los deberes, que dame plata para el recreo, no sé, de todo. Y Edu siempre ahí siendo pasado por encima. Y bueno, como te dije recién, las otras dos también estaban en esa. Si no era que lave los platos en el turno de ellas, era que limpie el baño, que junte las cacas del patio, ¡todo! Yo lo miraba al pobre yendo de un lado al otro, obedeciendo lo que le decían y así fue siempre. Uno diría que en un momento explota y mata a alguien, pero no, Edu siempre fue nada, así, buenito, bah, más boludo que otra cosa.
Me acuerdo de una vez que al fin se hablaba con una chica y se iban a ver no sé en dónde. Casi una cita, te digo. Y no me acuerdo si fue Anastasia o Analía la que le pidió que se quede, porque venía una tía, Julia, que es... ni te cuento, siempre criticaba todo y era insoportable, pero al Edu lo amaba, así que cuando estaba él, ella como que se relajaba y no te decía que estabas más gorda o que con esa postura nunca ibas a tener un novio. Sí, bien mal cogida era.
Yo te hablo así porque nos tenemos confianza, qué sé yo, si te jode vos decime.
En fin, la cosa es que Edu terminó dejando colgada a la otra, pobre, y se quedó en casa mientras la tía esta le rompía las bolas. Pobre, se cagó muriendo sola, tanto que criticaba, pero bueno, hay cada una.
Y nada, así fue siempre, creció y fueron sus compañeros del laburo los que lo boludeaban o su jefe. Me acuerdo que su primer trabajo fue en una oficina de correos y siempre era él el que se tenía que quedar hasta más tarde mientras todos los demás se iban. Cosas así le pasaban y Anastasia y Analía seguían. De hecho cuando papá y mamá se murieron y hubo que repartir los bienes... ¡ay, cómo lo cagaron al pobre! Todo se quedaron ellas, la casa, los muebles, los dos autos. Creo que él se quedó con una mesada, otros muebles chiquitos y el sillón del abuelo, que tenía más pulgas que un perro de la calle.
Así que nada, como te digo, eran muy conchudas con él, ¡y eso que no te conté de Ana!

lunes, 24 de marzo de 2014

Y si ella se va

Una vez me dejé mi cuaderno en el banco de una plaza. Cuando volví a buscarlo ya no estaba en ese lugar, sino en las manos de una chica de rulos negros. Ella recorría cada página con una sonrisa y yo no sabía qué hacer. Quería mi cuaderno de regreso, pero me daba vergüenza reclamarlo.
-¿Esto es tuyo? -me preguntó.
-Eh... no, es de un amigo. Me pidió que lo venga a buscar.
-Ah, qué pena. Decile a tu amigo que dibuja muy lindo.
-Bueno, gracias ¿Me lo devolvés, por favor?
Ella me dio el cuaderno y al tomarlo salí corriendo. Cuando llegué a la esquina me di vuelta y ahí seguía, mirándome, con una sonrisa, sabiendo que le había mentido y seguramente descifrando mi tímida personalidad.
Quizás haya tiempo en otra ocasión para recordar los días que acá estoy olvidando, pero hay una parte de nuestra historia que siempre voy a tener que recordar. Ya no éramos niños ni nos guardábamos secretos.
-Te resultará sorprendente, pero todavía me dan ganas de abrazarte cada vez que vuelvo a casa y te veo tan despreocupado -me dijo ella. Yo no le dije nada, me quedé mirándola, reforzando mis ganas de seguir en cada gesto suyo, en sus rulos plateados. 
-No me mires así, sabés bien quién soy -me recriminó y se sentó al lado mío. Se quedó un rato mirándome, acariciándome la mano y luego se paró. -Sabés bien quién soy, lo sé.
En mis historias suelen haber muchos cuadernos, de hecho ahora mismo yo tengo uno. Si acaso un día tuviese algún inconveniente, ahí podrán encontrarme, incluso si ella se va.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Si mis hijos preguntasen por mí

Si alguna vez mis hijos preguntasen por mí
Quiero que les digas que me fui del pueblo
En busca de respuestas que hoy no puedo dar

Quiero que les digas que quizás esté perdido
Y que posiblemente no consiga regresar
Pero que me mueve la necesidad de que vivan

Si alguna vez mis hijos preguntasen por mí
Quiero que les digas que dejé a los hombres
En busca de algo más que pueda ofrecerme vivir

Quiero que les digas que seguramente no vuelva
Pero que fue necesario dejarlos atrás
En el último intento de darles lo que no les puedo dar

Si alguna vez mis hijos preguntasen por mí
Quiero que les digas que su padre fue hombre y absurdo
Y en un toque de luz, entendió en la ausencia un mundo mejor

Razón de las estrellas

Que la palabra "estrella" rime con "bella" lejos está de ser una coincidencia. Las rimas suelen serlo, muchas son tristes casualidades o procesos modificados, generados a la orden de antiguos monarcas caprichosos. No así sucedió con estas dos palabras. Incluso si observa con detenimiento, no encontrará muchas palabras que rimen entre ellas, excepto la que acaba de escuchar y alguna otra más, pero son pocas.
Si acaso conseguí llamar su atención y sigue mis palabras todavía con cuidado, intentaré no defraudarlo, pues le explicaré el porqué del juego melódico que existe entre las dos palabras.
Seré breve, la razón es porque las estrellas efectivamente son bellas. Y fin.
Seguramente estará defraudado de tan simple respuesta, pero no tengo otra mejor para ofrecerle. Lo que sí puedo explicarle, es el porqué de la belleza de las estrellas.
Seré breve nuevamente, la razón es porque las estrellas están en el cielo. Y fin.
Si acaso usted se está cansando de defraudarse con este texto, le ruego un poco más de paciencia, porque lo que viene seguro le va a interesar y es el porqué las estrellas están en el cielo.
Seré tediosamente breve, la razón es porque son estrellas y las estrellas son bellas. Pero aguarde, no finalizaré tan pronto, no se me ofenda, dulce muchacha. La belleza de las estrellas radica en la dificultad que significan para nosotros, pues están inalcanzables, a millones de años luciérnagas, que son peores que los años luz, porque cuesta un montón encontrar una luciérnaga hoy en día.
Esa distancia entre nosotros y las estrellas, esa dificultad que hay para tenerlas, es lo que las hace bellas, porque están en el cielo, porque son estrellas. Y ahora sí, fin.

domingo, 16 de marzo de 2014

Si yo fuese un martillo

Si yo fuese un martillo
Rompería tu cabeza
Derribaría tus vidrieras
Y fabricaría con la ruina

Si yo fuese un rayo
Te quemaría el cuerpo
Asesinaría lo que toque
Y le daría energía a los demás

Si yo fuese un árbol
Te observaría todo el tiempo
Te abrigaría de frescura
Y moriría en el silencio

Pero si fuese otros seres
No sería el que siempre seré
Un Gerardo de muertes y alegrías
Y si fuese otro, no podría desearlo
Y así no cabría ser

sábado, 15 de marzo de 2014

Cable

No quieren que sigamos con vida. Quieren que sigamos viviendo para ellos. No les interesa que seamos, sino que seamos un logro que se puedan adjudicar. Nuestras hazañas serán las hazañas de "MI novio/amigo/hijo/hermano". Así, pues, seremos siempre una extensión de otro, que no quiere oír nuestra tristeza ni nuestros problemas, sino que quiere que tengamos una sonrisa cuando estemos con él.
No nos quieren con vida. Nos quieren a su lado. Quieren que avancemos sosteniéndolos, escuchando sus inquietudes, ayudándolos a que sean más. No toleran nuestro color, seremos siempre extensión.
Realmente no les interesa que vivamos. No tienen verdadero interés en que seamos felices, en especial si esa felicidad les perjudica a ellos. Así como no aceptan nuestra muerte, tampoco aceptan que los dejemos, si eso nos da felicidad. Odian a la montaña, porque saben que es ahí el lugar a donde escaparíamos. Harán lo posible por tenernos a su lado, escuchando sus historias, eternamente. Seremos siempre su extensión.

viernes, 14 de marzo de 2014

Y a tus pies, la mentira

La ciudad se quedó parada y mojada. La noche llegó temprano, aprovechándose de su cualidad de ilusión. Salir a caminar, entonces, era un acto de rebeldía poética, de innecesaria soberbia o de triste obligación. El resto de nosotros, se quedó en casa, mirando la lluvia y escuchando algo de música.
Posiblemente en las calles hubo alguna historia interesante para contar, pero jamás llegará a ser contada, quizás porque el colectivo que tenía que acercarla estaba de paro o porque se aguó toda y murió desarmada.
Así quedó la memoria como única redactora ¿Ha sido posible referirse a alguna otra en otro momento? Todo lo escrito ya ha pasado antes, afuera en la ciudad frenada o adentro en mi imaginación, pero siempre fue codificado por mis capacidades mentales. Al fin y al cabo, todo es producto de mi mente.
De esta forma, afirmar que todo es en esencia, mentira, es tentador, casi obligatorio, pero sería un terrible error negar que toda historia no está basada en hechos reales. Ya sea en el espacio que sea, todo fue ideado en el plano de lo real. Negar nuestros pensamientos o colocarlos en una dimensión diferente es tentador y hasta poético, pero termina siendo innecesario.
Le tengo confianza a mi mente, sé que me puede ofrecer varios disfrutes, pero realmente lamento perderme la fantástica historia de Jorge, caminando por la avenida San Martín.

miércoles, 12 de marzo de 2014

Reviens, reviens

"Nosotros dos no somos amantes de la vida. Cuidado, tampoco de la muerte. Simplemente no consideramos que la vida sea un regalo, al fin y al cabo, todos estuvimos vivos alguna vez y todos moriremos. Así simplemente no nos preocupamos por esos asuntos. 
Hemos agradecido a la vida por el capricho de nuestros padres, y como buenos hijos que somos, le hemos rezado a todos los dioses y hemos hecho todos los rituales que nos han enseñado de niños. Pero no, nunca nos alegró la llegada al mundo de una nueva persona, ni la partida de otra. Todos estuvimos vivos alguna vez y todos moriremos, es así.
A veces nos quedamos mirando las estrellas y la gente piensa que estamos maravillados por el cosmos o conectando con algún querido que ha muerto, pero esas ideas nos parecen ridículas. Si miramos el cielo es porque estamos acostados y si estamos acostados, es porque estamos cansados, en especial de las ideas ridículas de las personas.
Ustedes sentirán pena por nosotros, creerán que pensamos así por tristeza o algún sentimiento tonto que usted padece y quiere que todos sintamos como lo hacen en su casa. Lo siento, ya se lo dije, a nosotros no nos atrapa la vida, pero tampoco la muerte. Todo es momentáneo y sabiéndolo hemos llegado más lejos que todos ustedes, pero sus ojos jamás lo entenderán."

Guantes

Se podrá mentir, se podrán poner todas las copas debajo de la cama y hasta saltar sobre las cartas viejas para que no se vean. Siempre serán una opción las máscaras, las capuchas y los lentes de sol, pero en la capacidad de elegir es en donde nosotros somos más los seres que somos nosotros, y no otros.
Así será. Los cuentos seguirán, también las canciones y las fotografías. Todas esas cosas que usamos para disimular estarán ahí, siendo viables, ¿y qué?

martes, 11 de marzo de 2014

Yo, toda la distancia y vos

Yo
y después todos los problemas que hay en el mundo de hoy,
todas las buenas canciones que se hacen
y todos los efectos personales
que son eso, efectos.

Yo
y después toda la belleza que ofrecen las cosas todas,
todo el fracaso que busca atarse a alguien
y todo el viento que pasea por los cuerpos.

Yo, toda la distancia y vos,
aunque parezca pensado de manera incorrecta.

Yo primero, porque de mí estoy seguro,
vos después, que si estás, estás demasiado lejos,
allá donde la distancia encomilla las cuestiones y hace desconfiar a lo todo.
Vos terminás sintácticamente mal,
que es lo mismo que decir que este planteamiento es una mentira,
¿pero acaso no lo son todos los poemas?

sábado, 8 de marzo de 2014

Conchas peludas

Yo vengo de un mundo gobernado por hombres. Posiblemente ésto siga así toda la vida, es lo más seguro. A veces me equivoco, pienso que fue una injusticia que se gestó en cinco minutos, culpo a la sociedad capitalista, pero ésto viene del inicio de los tiempos, desarrollándose. Viene de nuestros antepasados, viene incluso de los animales de los que hemos evolucionado. 
El concepto de lo justo y lo injusto me perseguirá por el resto de mi vida y moriré sin saber las respuestas, refugiándome en el absurdo, pero a veces me resisto a pensar que el dolor que siento no tiene importancia. Me resisto a pensar que el dolor de mis pares es vulgar y me resisto a ver las sombras rojas, ya sean líquidas o de mil grados.
Quiero escribir muchas cosas, pero temo perder el supuesto hilo conductor. Deberé pedir perdón de antemano, como si la palabra le ganase a lo demás. Nosotros nos damos cuenta cien perdones tarde, cuando ya nada se puede revertir ¿Será problema de los oídos? Jamás sabré cuántos perdones han aguantado en el silencio, jamás seré capaz de reconocer una ínfima acción en la cinta magnética que llevan.
Desarmado, ¿qué otra cosa nos queda más que la retirada? Tanta guerra hay en nuestros genes que ni acercarnos a dar una caricia podemos, si terminaremos lastimando; lastimando a esos ojos que ya no aguantan más.
Si acaso no fue suerte lo que nos coloca en estos días, sino el elemento más importante, la fuerza, significaría un error el considerar a ambos sexos igual de fuertes. Pero las reglas con las que nos hemos medido desde el inicio están gastadas, ya son obsoletas. La culpa de los seres modernos no es suprimir y cosificar a la mujer, sino olvidar la capacidad que tiene de terminar con ese estilo de vida. Por supuesto que la diferencia de género viene de nuestra naturaleza más primitiva, lejos de cualquier prejuicio contemporáneo, que no es acto consciente, sino instinto arraigado, pero es una vergüenza mantener a la mente en el piloto automático por el resto de nuestra existencia.
Las eras han exigido cambios y han permitido libertades. Las luchas frenéticas han causado muertes y los tiempos en reposo también. El río debe fluir, al igual que las personas, ¿pero acaso no hemos debido limitar ciertos actos que consideramos excesivos alguna vez? Y sólo fueron una arbitrariedad, que se ha modificado con todos los tipos de lunas que han existido.
Los seres desean ser felices, desean ser vistos como buena gente pero les molesta que les exijan más de lo que está en su pequeño radio de alcance. Por eso pide la libertad y rechaza los cambios, no porque no los considere necesarios, sino porque se siente cómodo en el reposo.
Los fundamentalismos estarán siempre mal, los ríos deben fluir. Las luchas frenéticas serán siempre contra seres, pero serán realizadas por otros seres ¿qué les hace creer que poseen la verdad? ¿Qué decreto divino les dio la fuerza para fertilizar la tierra con sangre?
Pero los días ya piden revisar el decreto de las cosas. Ya han pasado suficientes tormentas, seguramente pasarán más.
No soy mujer y jamás seré madre. No todas las mujeres lo serán ni deberán serlo, pero definitivamente yo jamás podré. Jamás viviré un momento en el que durante las veinticuatro horas del día, estaré acompañado, sin importar qué suceda, habrá otro ser junto a mí. Jamás seré una mujer que lleve adentro vida. Soy hombre y cargo muerte. Soy hombre y soy más fuerte que una mujer con la misma historia que yo. Así será siempre, de otra forma temeré. De otra forma inventaré la forma de apagarte. Te daré sentido en la belleza externa, te depilaré y te pondré tacos, aunque yo jamás haga esas cosas. Te exigiré que seas siempre linda, que cuides de mi casa y que me hagas sentir importante. Cargarás mis hijos y los deberás cuidar, así me aseguraré de que no ganarás lo mismo que yo. Me serás fiel, jamás me abandonarás. Pobre de vos si así no fuese. Me encargaré de que sea así: pobre de vos.
Suena fuerte, pero no te asustés, no será un golpe tan rápido, no serán cinco minutos de injusticia. Te criaré como princesa, encerrada en tu torre, esperando que un hombre te rescate. Te compraré juegos de cocina, muñecas delgadas y bebés de juguete para que vayas aprendiendo. Crecerás ya programada y naturalizarás mis atropellos, me dejarás fluir como un río.
Así serán tus días y sonreirás cada ocho de marzo, cuando yo te escriba un mensaje deseándote feliz día.

¿Por qué flores y bombones sí?

Porque siguen golpeando y matando mujeres. Porque a pesar de que ahora sale mucho en los diarios, ésto no es algo que empezó hace dos o tres años, sólo está de moda hablar al respecto en estos días, pero la cosa viene ininterrumpidamente desde el origen de los tiempos.
Entonces ¿por qué flores y bombones sí? Por eso mismo, nada más.
Si se han tomado el tiempo de leerme lo sabrán de antemano, si no, les anticipo ahora, sueno pesimista. No veo en la historia de la sociedad (término que odio tanto y explicaré más adelante por qué) occidental nada más que un camino a nuestro fin y el de muchas otras especies vivientes. Por eso voy a ofender, y de no querer ser ofendidos, mejor dejen de leer ahora.
Soy de los que piensan que las personas saben cuál es la forma de obrar bien, pero no tienen ganas de hacerlo. Desde saber que no deben tirar papeles al piso, hasta saber que matar está mal. Y de los dos extremos que mencioné, ni ustedes ni yo estamos limpios. Y aún así, continuamos ejerciendo nuestro rol de humanos occidentales con total tranquilidad.
Soy de los que piensan que las ideas son fácilmente contaminadas por nuestras palabras y acciones. Y soy de los que piensan que todos mantenemos girando y girando a la rueda del odio.
Estos tres pensamientos pueden ayudar a entender un poco lo que les quiero decir. Es cierto que existen muchas personas que, por su cultura o su educación, no comprenden todos los aspectos del bien y el mal. Curioso es que no creo que existan muchas personas de la cultura occidental (mas un poco menos de la cultura oriental) que realmente lo conozca. Lejos de cualquier iluminismo y mas cerca de la contradicción que en cualquier otro día del año me encuentro ahora, exponiendo una teoría.
Previamente me referí al término "sociedad" con un grado de desprecio, pues suelo escucharlo constantemente cada vez que alguien quiere atacar su casa, pero negándose toda conexión con ella. Recuerden cada vez que han oído ese término en alguna conversación y les será muy fácil reconocer como la persona que lo dice, lo hace como si viniese del espacio, como si acaso fuese único entre los seres humanos y se encontrara libre de toda acusación. "En esta sociedad todos se matan, todos roban (menos yo)". "Esta sociedad es una mierda, nadie quiere progresar (menos yo)". Y pensar que solo es una palabra.
Las palabras son acciones, solo un tonto las negaría. Hablar es un acto, hablar es hacer, así que no traten de diferenciarlos. Por eso digo que las ideas, en su forma más platónica si se quiere, en alguna parte del recorrido, se contaminan, se pudren con nuestras palabras ¿Cómo los conceptos de compartir y de comunidad nos son tan hermosos y la palabra "comunismo" distancia a más de la mitad de las personas? Pues porque en algún momento, esa idea abstracta tan perfecta, pero tan débil (como todas las ideas), fue corrompida. Obviamente, Stalin tuvo mucho que ver al respecto, es cierto, pero no me quiero poner demasiado histórico en ese sentido.
En algún texto anterior consideraba necesario, por la naturaleza del hombre a no querer actuar correctamente, alguna fuerza dictatorial que obre por la paz, el amor y el entendimiento, pues, así como dejar de fumar es muy difícil por mas propaganda que muestre pulmones perforados, nuestra sociedad occidental está enviciada con muchos otros males que solo podría dejar de consumir a la fuerza. Es cierto, "dictadura" es mala palabra en nuestro país, pero creo que entendieron la diferencia entre mi dictador justo y noble y aquellos que hemos tenido nosotros. Aun así, como bien escribí en ese antiguo texto, sería un error que alguien nos obligue a ser justos, buenos y tolerantes. Ya se intentó -y lo acaban de leer-, el "comunismo" distancia a las personas por sus palabras más que por su idea.
¿Cuál es el problema? Bueno, acaban de leerlo, la imposición. Nos quejamos de los españoles que vinieron a "civilizarnos", cuando ellos sinceramente creían estar siguiendo un buen camino, y aun hoy seguimos tratando de imponer nuestro pensamiento sobre los demás. Veo constantemente fotos de compañeros vegetarianos atacando a aquellos que, además, consumen carne. Y ese "además" es fundamental, pues se los considera carnívoros, cuando en realidad son omnívoros. Y no es un error inocente, pues desde pequeños, viendo algún canal sobre el reino animal, nos ponemos del lado de la cebra, que corre por su vida, que del tigre que intenta devorarla, en un simple acto natural. Veo compañeros de distintas orientaciones sexuales hacer marchas donde incluyen a todos menos a mí, un impuro heterosexual. Marchas sobre el amor y la aceptación, las cuales no me excluyen directamente por no pertenecer a sus orientaciones, pero definitivamente no me invitan en su bandera. O veo compañeros feministas, que acusan a los hombres de ser seres trastornados que golpean porque sí. Y no, no es porque sí.
Dije antes, que todos hacemos girar la rueda del odio. No creo necesario defender la postura de que la energía se transforma. Desde pequeños, desde las burlas del jardín, vamos generando inseguridades en futuros hombres golpeadores y mujeres justificadoras de esos golpes. Cada insulto que hemos dado, cada ataque de soberbia, de instigación que hemos dado es parte de esa bofetada que esta recibiendo una mujer en este mismo instante. Gordos, enanos, pelados, pito cortos, tablas de planchar, ignorantes, buenos para nada, maricones, chetos, pobres y más. Todas palabras, que hacen que mujeres y hombres se sientan inseguros, débiles, atacados. Y la energía se transforma. Y el miedo no nos hace enfrentar al verdadero atacante. Y volvemos a casa, impotentes de la vida de mierda que tenemos y nos la desquitamos con nuestra mujer. Y estamos en casa, resignadas a no merecer nada mejor y nos aguantamos los golpes de nuestros maridos.
Esto lo he dicho en alguna oportunidad, en algún encuentro sobre violencia de genero y sé que cuesta horrores admitirlo, pues es mas fácil decir "la sociedad desde niños te obliga a menospreciar a las mujeres y sigue así, la sociedad, con la policía y las leyes denigrando a las mujeres". Y sí, es cierto eso, pero recuerden que nosotros somos parte de esa sociedad, sociedad que no va a cambiar mientras nosotros sigamos arruinando hermosas ideas, con mensajes horribles.
Entonces ¿por qué flores y bombones sí? Pues porque voy a dártelos y vos de un manotazo los vas a tirar al piso, y enojada me vas a decir que los hombres solo recordamos este día y luego volvemos a golpearlas como si nada, y yo voy a mirarte, a sonreírte  a agacharme para recoger lo caído y a volver a ofrecértelo  las veces que sea necesario. Pues todo mensaje, hasta los que llevan las mejores intenciones, se pierden en el odio, en el resentimiento. Y es cierto, yo todavía no tengo las herramientas para perdonar a torturadores y violadores, pero estoy intentándolo  Y es cierto, y se los advertí, el texto entero es una contradicción, pues acá estoy yo, intentando imponer una idea sobre cómo cambiar el mundo, siendo esa idea dejar de imponer por la fuerza generada por el odio y la resignación hacia los males de esta tierra.
Entonces ¿por qué flores y bombones sí? Porque no encuentro otra cosa mejor, pues porque si alguien me viene a atacar solo puedo darle un abrazo lo suficientemente fuerte como para que no pueda usar sus armas, pues mi muerte será necesaria, para evitar cometer el error de Platon, resentido por la muerte de su maestro, aquél que no trató de imponer ningún conocimiento. Será una prueba de que podemos dejar atrás todas nuestras ganas de demostrar nuestro nivel sobre otros seres "incivilizados", dejar de colonizar culturas subdesarrolladas y enfocarnos en seguir creciendo como individuos de amor, pues pienso que cambiar el mundo evolucionando individualmente es menos imposible que tratar de hacerlo, tratando de que todos alcancen el nivel que yo considero al día de la fecha como óptimo. Sé que no será tan fácil, ni definitivamente rápido, pero venimos como 6000 años usando un método que definitivamente no funciona y nos lleva a las guerras, podríamos tratar de copiar a las culturas que se enfocan en su paz y su armonía. Pues no significa ser egoístas y "salvarnos a nosotros mismos", sino todo lo contrario, pues parte de mejorar como persona conlleva ayudar a los demás. Quiero imaginarme que si algunas personas lo intentan y se empiezan a llenar de paz, despertará la curiosidad de otras, que preguntaran cómo se consiguió eso y solo así responder cuál ha sido el método y dejar ya de tratar de imponerlo.
Entonces, una vez más ¿por qué flores y bombones sí? Porque espero poder contagiar el amor.

Feliz día hermosuras, ojalá y sólo ojalá, le encontremos la vuelta al amor.

viernes, 7 de marzo de 2014

Resolvancia

Caro se levantó con una sensación rara ese día, sentía que algo le faltaba. Salió de su departamento y saludó, como todos los días, al encargado. Hizo la cola del colectivo, se subió a éste, se quedó apretada entre tantas personas y se bajó en Caballito. Fue a su trabajo, se quedó ahí nueve horas y luego volvió a su casa. Todo como todos los días, pero no era lo mismo. No había sentido interés por las palabras de su encargado, le había molestado la fila del colectivo y que tanta gente esté arriba, se ofendió con Esteban que no tenía listos los informes y volvió cansada a su casa.
Caro no suele ser así, ella es de las chicas que canta con los auriculares puestos y siempre tiene una sonrisa para las personas en la calle, pero algo había cambiado.
Al otro día le sucedió lo mismo. Cuando estaba en el colectivo y vio a una señora acercarse, cerró los ojos, como fingiendo estar dormida. Al siguiente pasó de largo, sin saludar al encargado del edificio. Al otro inventó una excusa para no ver a sus padres y así.
Se juntó con sus amigas una tarde y lo lamentó a los cinco minutos. Nada de lo que ellas decían le parecía interesante y ella notaba que los chistes que intentaba hacer sonaban hirientes o soberbios. Simuló tener algo que hacer para retirarse antes.
Caro dejó de escuchar música, de prestarle importancia a las historias de los demás, de interesarle contar la suya propia incluso. Pasaba los días acostada en la cama con su computadora, mirando videos. Su mejor amiga se empezó a preocupar y arregló con sus padres para que la lleven a un doctor. Así fue que ella, de mala gana, visitó a varios doctores que no le encontraban nada extraño. Probaron con toda clase de profesionales y ninguno creía que Caro tuviese algo de lo que habría que preocuparse. Desesperados empezaron a probar con psicólogos de medicina alternativa, grupos budistas y hasta brujas. Nadie supo la respuesta, hasta que un día, mientras caminaba por una plaza, un nene le dijo a su mamá: "Mirá, esa chica no tiene amor".
Ahora hay dos finales, dependiendo de su forma de ver el mundo:

El primer final
Caro miró al nene un rato y siguió caminando. A pesar de que su entorno estaba preocupado, ella cada día que pasaba consideraba menos que los cambios fuesen reales. Cada día le costaba más despertarse, lo hacía de mal humor, se quedaba mirando televisión en la casa, jamás leía un libro y se quejaba de la situación de su país. Poco a poco ella se fue armonizando con un lugar donde el gris es el color predilecto y donde la gente siempre tiene prisa y siente que todo es culpa de otro.

El segundo final
Caro miró al nene un rato y corrió hacia su casa. Llegó a su habitación y empezó a revolver todo el placard para encontrar la caja donde debería estar su amor, pero no la encontraba. Hacía años que lo había guardado y jamás le había pasado algo. Caro se fijó en el comedor, en la alacena de la cocina y en los estantes detrás del espejo del baño. Nada. Se sintió desesperada, corrió a buscar una vieja agenda y telefoneó a sus ex novios a ver si alguno lo tenía, pero no fue así. Salió a la calle, corrió sin dirección, por el simple descontrol, cruzó la avenida y no vio la luz verde. Un auto pisó a Caro y la dejó tendida en el suelo. Caro se quedó mirando el cielo y le dijo a una nube: "Por favor, no dejes que me muera sin amar a nadie".

Si elige el segundo final, usted es un pelotudo.

miércoles, 5 de marzo de 2014

La Tierra es plana

Una vez leí un artículo que decía que la Tierra era plana. Que en el centro se encontraba el Polo Norte y que el Polo Sur era un muro que rodeaba los extremos del planeta con forma de plato. Decía además que el sol y la luna eran cuerpos extremadamente diminutos, del tamaño de Uruguay, quizás, que giraban sobre la Tierra a una pequeña distancia. También hablaba del resto del espacio, simple decorado de nuestro hogar.
Jamás le di importancia al texto, era uno más de esos que suelen hablar de las conspiraciones de la ciencia y de los grandes poderes políticos. Me resultaba cómico que se volviese a la idea de que todo giraba en torno a nosotros y aquella vieja creencia de que el mundo era un lugar llano.
Imagine vivir en un lugar plano, en un lugar donde usted es lo más importante, que el resto de los espacios en el espacio no tienen espacio en el espacio de la importancia. Imagine qué extraño sería eso y se estará imaginando ser un personaje literario. Sólo así podría considerar la teoría.

martes, 4 de marzo de 2014

Miniatura

Pequeña miniatura del día,
te vas a ir como todas las cosas
y no puedo ocultarlo,
me golpeará el corazón.
Quizás te sonría para taparlo,
quizás te diga que así es la vida,
que todos debemos separarnos
pero en realidad no querré que sea así.

Pequeña miniatura del día,
te queda tan poco en este momento,
sé que sonará un poco infantil
pero ojalá las cosas no terminasen tan pronto.
Si lo supieras te burlarías,
harías algo para que yo sonría
para que yo me olvide de todo un rato
y cuando me quede dormido a tus pies,
seguramente ahí aprovecharías para irte,
para no tener que aguantarme a mí llorando.

Sí, así será.

lunes, 3 de marzo de 2014

Del otro lado de las montañas

En mi pueblo hay una regla: no cruzar el cordón montañoso. Nunca supe bien cuál era la razón. Los viejos del sur decían que del otro lado, las estrellas se caían con mayor frecuencia y mataban a todo aquel que caminase por allí; los del norte no culpaban al cielo, sino que decían que del otro lado habían seres oscuros, hechiceros verborrágicos, que confundían a sus víctimas para robarles la piel. En los libros decían otras cosas, que variaban del año de la edición o de la traducción utilizada. Lo cierto es que durante años, la gente de mi pueblo aprendió a temer a esa regla, sin siquiera saber cuál era el verdadero motivo.
Nunca recordaré qué día fue, es la parte mala de no conocer lo que sucederá con el correr de las horas, pero estoy seguro de que no estaba lloviendo y que había mucho viento. Yo me había levantado sin ganas de ir a ver a mi profesor para mi lección de cacería y decidí esconderme en el bosque, para que nadie me molestase durante algunas horas. El olor de las hojas no era fuerte, por eso puedo asegurar de que ese día no llovió, pero las raíces crujían, como si se fuesen a desprender de la tierra. Quizás eso sucedió, porque a pesar de pasar muchas tardes en ese lugar, en un momento me encontré perdido. Caminé intentando identificar una gran roca o un tronco viejo, pero nada me era familiar. A lo lejos, escuché a unos caballos relinchar y luego pasar corriendo al lado mío, en dirección contraria a la que yo estaba tomando.
Me es imposible mentir, estaba asustado. Pero mi miedo no se comparó al que tuve unos minutos más tarde, cuando la vi tirada en el suelo. Reconocía su forma por los dibujos en los libros viejos, una figura pálida de manos y pies alargados. Era un ser del otro lado de las montañas. Quise correr, huir de ese lugar, pero mis pies no reaccionaban, yo apenas era un niño y ese ser se veía mucho mayor que yo, no tendría oportunidad de sobrevivir si me atacaba.
Lentamente, conseguí que mis pies se arrastraran hacia atrás y me empecé a alejar, pero me tropecé con una raíz y me golpeé la cabeza. El ser escuchó el ruido y dio un grito. Mis ojos empezaron a llorar, supuse que empezaría a embrujarme, pero no fue así. El ser volvió a gritar y lo hizo una vez más. Cuando comprendí que no era ninguna clase de magia, sino que estaba pidiendo ayuda mi cuerpo se calmó un poco. Las rodillas me seguían temblando, pero pude ponerme de pie e intenté observar lo que sucedía: el ser estaba herido. Un corte en el abdomen era lo que lo había dejado tumbado, casi en un estado terminal.
Tampoco puedo mentir acá, pensé en aprovechar la situación y huir. Pero lo cierto es que no pude. El ser volvió a pedirme ayuda en un idioma que yo no lograba entender, que sólo lo identificaba con ruidos y yo no pude dejarlo así. Lentamente me acerqué, primero con miedo, luego con simple cautela. Cuando me acerqué considerablemente descubrí que era una mujer. Ella me miró y en su cara no había miedo hacia mí persona, pero no puedo afirmar que no lo hubiese hacia alguien más. Me senté a su lado y quise poner mis manos sobre su herida, pero ella me las corrió con violencia. Quise explicarle que mi profesor me había enseñado técnicas de curación, pero no hablábamos el mismo idioma, aunque si no hacía algo, moriría ahí y no lo podía permitir. A pesar de su rechazo, saqué de mi bolsa unas hiervas, hilo y aguja y comencé a sanarla. Ella miraba con desconfianza, pero cuando vio mis intenciones se tranquilizó un poco. Para cuando había terminado, ella se había quedado dormida en el suelo.
Despertó una hora más tarde y se sentó al lado mío, intentamos comunicarnos y nos fue difícil al principio, pero luego descubrimos una gran cantidad de palabras que la gente ya no usa, pero que teníamos en común, así que lo conseguimos. Con cierta rusticidad me contó sobre su vida del otro lado de las montañas y yo hice lo mismo. Supe de su fascinación por el cosmos, por el mar y las plantas. Me contó que su pueblo era recolector de vegetales y por eso sus manos eran tan largas y yo le dije que nosotros cazábamos y por eso siempre teníamos miedo y moríamos jóvenes.
Lo malo de no saber qué pasará con el correr de las horas es que no te podés preparar. De haber sabido que quienes la habían lastimado eran cazadores de mi pueblo, que me habían visto a mí meterme en el bosque y que habían usado a nuestros tigres de caza para seguir mi rastro y "protegerme", no nos hubiesen encontrado tan fácilmente. Por suerte mi profesor me enseñó a trabajar mi oído y pude escucharlos en la distancia y advertirle a ella para que huyera del lugar, así que cuando llegaron, sólo me encontraron a mí, que fingí no haber visto nada.
En esta parte tampoco puedo mentir, no la volví a ver. La mujer desapareció entre los bosques y supuse que había vuelto a su lado de las montañas. Hoy ya soy un hombre mayor, o por lo menos lo que la gente de mi pueblo llama así, ya han pasado muchos años desde que sucedió ese encuentro. La mujer seguramente ya ha pasado a mejor vida, pero todas las noches me pongo a mirar las estrellas, pensando que quizás ella está haciendo lo mismo en este momento.

Flores para la Jenny

Me gusta regalarle flores a la Jenny, como que se pone de buen humor. Pobre, está todo el día cuidando a sus hijos y los tiene que llevar a todos lados, así que cuando me sobra alguna moneda, le compro una rosa y se la llevo. Total no están tan caras y esa plata me la terminaría gastando en alguna tontería.
A veces no están las que le gustan a ella y yo me pongo de mal humor. Termino comprándole un chocolate, pero no es lo mismo, se le nota en la cara. A ella le gusta ir caminando con ella en una mano y en la otra los cuatro pibes que tiene. Después, cuando llega a casa cansada, la pone en un vaso con agua hasta lo que dure.
A mí las flores no me gustan, tenés que regarlas, ponerlas al sol y ese tipo de cosas. Lo que me gusta es la iluminación en los ojos de la Jenny. Ella sabe que cada vez que le mando un mensaje para preguntarle si va a pasar por el laburo es porque le acabo de comprar una, pero no le importa, siempre las recibe con mucha alegría y eso justifica cualquier gastada que me hacen los viejos del playón.
Pobre, tantos tipos la han boludeado tanto. Si te digo, cada pibe suyo es de un loco diferente. Por eso no confía en nadie, no es conmigo la cosa, ya me lo ha dicho. Y a mí ni me calientan los enanos, me llevo bien, pero igual, ella prefiere estar sola y bueno, está bien. Mientras me siga sonriendo cada vez que le doy una de sus flores, a mí me basta.

sábado, 1 de marzo de 2014

Nota

Puedo ponerlo en Facebook pero siempre habrá alguien que dirá "¿Por qué lo ponés acá si a nadie le importa?" como si el espacio en su inicio fuese pago y hubiese malgastado si dinero en mis tonterías que, comprendo completamente, no son de su interés. No obstante, si usted, querido, entró acá, capaz le gusta cada tanto leer algo que yo haya escrito y yo tengo lindas noticias para (re)compartirle:
Durante el mes de Febrero, mi querido blog, "Bicicleta y Papel", estuvo parado para que yo pudiese ponerme las pilas y terminar el libro que tanto vengo pateando.
Vaya uno a saber cómo suceden las cosas, pero durante ese mes no paré de escribir. Era mucho y obviamente de variada calidad. Lo lindo iba a pasar al libro y lo feo lo estuve publicando en Facebook. El asunto es que el 20 de Febrero, si no me equivoco, conseguí la meta de todo escritor que todavía no ha escrito ningún libro, que es terminar el manuscrito de uno.
A partir de ese día, ya estaba liberado, si me salía una obra maestra, no iba a importar, podía publicarla sin temor, pues ya cerré definitivamente el manuscrito y no tengo intenciones de editarlo. Decidí abrir mi querido blog una vez terminado el mes de Febrero, pero caí en cuenta que había estado escribiendo en secreto algunas cosas que todavía quiero que sigan así. Es por eso que he creado este blog, no porque piense que el anterior cumplió su ciclo o algo por el estilo, seamos sinceros, es sólo una plataforma donde uno pone sus textos, no mucho más.
También es cierto que es estéticamente más lindo que publicar los textos como notas en mi cuenta de Facebook y además la necesidad de publicar cosas siempre la voy a tener, de paso más gente sabe de la existencia de mis escritos y más posibilidades hay de que a alguien le guste.
Dirá que hay una cuota de ego en mi mensaje y yo no esquivaré la acusación, pero será injusto si no acepta que eso existe en todo aquel que escribe en cualquier plataforma pública, pues a pesar de no compartirla con todos sus amigos, espera ser encontrado. También sería injusto compararme con cualquier otro mensaje que busca sólo la aprobación, pues yo me tomo muy en serio escribir, para mí, para las personas que me inspiran, para ella, para él y para usted. Sí, también escribo para usted.
Así que mientras revoto por todas las editoriales de la ciudad hasta llegar a alguna que quiera aceptar mis cuentos y poemas, usted, si todavía así lo desea, podrá leerme en ese blog.
¡Hasta pronto!

¿Vieron?

Negro, bota, calle y centro.
Palabra, sabor y público.
Lengua y esquina.
Sol, oscuridad, público y sabor.
Túnel, sabor, gente y saltos.
Túnel y esquina.
Adios.

Sin título

Mil nueve noventa y siete,
año del niño y de la lluvia:
Es verdad,
ya no nos queríamos como antes,
pero cuando la tormenta amenaza
casi no hay tiempo para despedidas.
El abrazo resultaba más fácil,
de vez en cuando un roce sugestivo,
pero qué lejos que estaban esos pibes que se acercaban con miedo,
dudando cada beso.
Al final, terminamos atados,
odiando esas sombras que tanto conocíamos.